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viernes, 29 de marzo de 2013

¿Dónde está "Mi Radio"?

Aparentemente una pregunta tan sencilla como es ¿dónde está mi radio?, debería tener una respuesta igual de sencilla o quizá más si pensáramos simplemente en el típico transistor de abuelo de los de toda la vida, objeto que un servidor tiene y conserva como uno de sus mayores tesoros, respuesta igual de sencilla si a dicho objeto le añadimos una niña de 4 años que se vuelve loca cambiándole el dial buscando su música favorita.



Pero si nos olvidamos de lo tangencial y nos centramos en buscar un dial, la respuesta se torna más compleja, porque el dial sigue ahí, sus cuatro dígitos siguen ahí, pero todo lo que había detrás ya no está, queda un reducto muy pequeña, pero a ese reducto le han arrebatado de un plumazo muchas cosas, muchos recuerdos y sobre todo muchas personas.

Este es el caso de "mi radio", Onda Madrid, cuando hablo de mi radio no me refiero a lo material, a la tan manida frase de Onda Madrid le cuesta a cada madrileño "tantos" euros, eso se lo dejo a los 4 mediocres que creen que su jodido dinero todo lo compra.
Yo voy más allá y defino "mi radio" como un sinfín de sentimientos que me ha proporcionado desde hace muchísimos años, tantos que me pondría a recordar y caería en la injusticia de olvidarme de grandes momentos y grandes profesionales que han pasado por esa bendita casa, quizá como Rayista y como nostálgico de lagrimita fácil enseguida a mi mente le inunden los recuerdos de los fallecidos Javier Salamero y Enrique Muro (D.E.P.) contando hazañas de la franja.

De lo que si puedo hablar y no omitir ni un sólo detalle es de los 2-3 últimos años, quizá los más jodidos y duros de mi vida, años que "se van llenando de  esos días tristes, grises y opacos, que uno omite en su biografía" y que he tenido la enorme suerte de contar (entre otros) con un faro que me alumbrara con su luz en medio de la tempestad y me ayudara a llegar a buen puerto, este faro ha sido sin duda "mi radio".
Cuando hablo de "mi radio" y aunque generalizo diciendo Onda Madrid, en todo momento me refiero a su redacción de deportes, que lo de redacción es una forma muy "generalizada" de llamar a este grupo de personas, porque me voy a su significado literal y me dice:
redacción es la sección de personal dentro de la estructura organizativa de un medio de comunicación que se responsabiliza de elaborar los contenidos informativos, bajo la supervisión del redactor jefe, que coordina al equipo de redactores.
Todo esto en el caso que nos ocupa lo podemos reducir a una palabra : familia
Pero lo más curioso del tema es que el término familia no engloba simplemente a los que están detrás del micrófono, sino que hacen partícipes de dicha familia a todos y cada uno de los que estamos al otro lado del bendito "transistor", como así lo han demostrado durante años, saludando uno por uno y a diario a los oyentes que empezaban a seguirlos por las redes sociales. Algo tan "aparentemente insignificante" era un gesto MUY grande para todo aquel que quedaba saludado en antena, en cierto modo te hacía aún más, protagonista de esa radio en directo que salía de dentro del corazón, nada encorsetada por el guión de turno y dejando espacio a la improvisación y al talento natural de cada uno.
Siempre he estado orgulloso de pertenecer a esta santa y gran familia desde la distancia, pero lo que jamás podía imaginar ni por asomo, era poder pertenecer a ella de una forma tan directa como lo he hecho en los últimos tiempos, gracias a mucha gente pero en especial a Blas y a Pobla, ellos son tan grandes que se merecen un capítulo entero en mi blog y prometo hacerlo en breve.
Sólo diré que consiguieron que un puto desempleado como yo (en aquel momento) tuviera estas Navidades pasadas una Cena de Empresa, concretamente la de Deportes de Onda Madrid, lo más cojonudo de la historia es que cuando mi gente quería hacer algo ese día les contestaba que no podía porque tenía cena de empresa, ante la cara de sorpresa por lo que les decía, evidentemente no trataba de que lo entendieran porque sería hacerles comprender lo grande que es mi familia radiofónica y eso me llevaría horas, días y meses.

Ahora todo estos son recuerdos, porque desde hace casi 3 meses cuando en mi dial busco el 101.3 lo único que encuentro es esto...

                                                         

No quiero olvidarme de "mis" 4 amigos que habían sido obligados a dejar de hacer lo que más les gusta a finales de Diciembre, porque les "vencía" el contrato, curiosa manera de ceñirse a un contrato por parte de la empresa, porque ellos pocas veces o ninguna lo cumplían, siempre palmaban horas con respecto a las fijadas en un papel que poco les importaba, porque a ellos les importaba disfrutar con su pasión.
El pasado 11 de enero se llevo a cabo lo que ellos denominan un ERE en Onda Madrid que se llevó por delante a grandes profesionales y mejores personas de la redacción de deportes, dejando a nuestra radio coja, vacía, desmembrada, ausente,... Quedaban y quedan aún restos de lo que es esa familia radiofónica, pero este ERE caprichoso, injusto  y hecho con alevosía, premeditación y nocturnidad ha hecho que esos que quedan sufran por los que no están y los que ya no están a su vez sufren por ellos mismos y por los que quedan dentro. 

Curioso que ese 11 de Enero no lo olvidaré jamás, precisamente por lo que comentaba del sinfín de sensaciones que te produce la radio; pasadas las 11 de la noche Pobla y su equipo contaba la primera victoria en su historia del Rayo Vallecano en San Mamés, victoria de la que fui testigo directo y que celebré como la ocasión merecía, sin embargo pasadas las 2 de la mañana el mismo Pobla escribía un tuit contando que le habían despedido, tuit que leí a altas horas de la madrugada y juro que al principio pensé que como a Dinio "la noche me confunde" y estaba leyéndolo mal, más tarde no me podía creer lo que había leído y por último toda la emoción de la victoria se tornaba en lágrimas por la injusticia que se había cometido.
Escribía tuits para responderle y los borraba una y otra vez, creo que ninguno tenía menos de 15 o 20 insultos.

Tres meses después la injusticia sigue vigente, pero como en todas las películas de vaqueros o al menos las que yo recuerdo, siempre terminan por ganar los buenos y en esta ocasión no tengo duda de que los buenos volverán a vencer de nuevo.
Esta historia de la que he sido testigo presencial, ha sido, es y será muy larga, ha tenido, tiene y tendrá muchos protagonistas, los cuales supongo que en su día contarán con pelos y señales multitud de "batallitas" que ayudará a la gente a tratar de entender lo que han aguantado y padecido no sólo durante los últimos 3 meses, sino desde hace bastante tiempo y que siempre se han callado por cariño a su radio.
Yo hasta que llegue ese día seguiré remando con todos ellos y me seguiré preguntando a diario, ¿dónde está mi radio?.








4 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres muy grande Alberto. A veces te pasas, pero otras, como ahora, llegas al mismísimo corazón.

eltitogordo dijo...

grande , si señor , la familia esa de la que hablas tambien dejo mi corazon un poco tocado , se les hecha de menos

jose luis poblador dijo...

Gracias hermano, por este rato, por el del otro día, por el de estos meses, por los de toda una vida.

Unknown dijo...

Vayaaaaaaaaaa genial, es algo que sentimos muchos de esta familia, han sido, son y serán una parte muuuuuy importante de nuestras vidas y el llegar a casa poner la radio y no escuchar éso de "Ey que ya estamos En Juego..." es algo a lo que no me acostumbro y que nos pasa a muchos, que esperamos con ansia "EL REGRESO"... Deportes Onda Madrid Forever